Mostrando entradas con la etiqueta fausto alzati fernández. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fausto alzati fernández. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de febrero de 2016

Dakini 2.0



I am cared for
by a violent dakini. She
told me so
herself.
Typed her name
on a computer screen,
amidst my dream. Then
left me 
but the traces
of a flame.

Silently
I drank her tea and
silently we spoke,
of the raging silence
that is yet to come. She
pointed at the roaring sea,
the floating flowers
and the budding of a tree. Then
gazing into empty
space, she...
she then asked me:
Once the words
are smoothed out of your grave,
by a gush of wind sanded away,
tell me then, o tell me then,
what will remain of thee?



viernes, 12 de febrero de 2016

Así.




El corazón
es
un chinga tu madre;
es la barranca
donde se arrojan
los conceptos
a morir.

Y la noche
es una selva, esta
selva. Por no decir 
jungla, por no
decir flor, por no decir
ofrenda, sin reserva,
sin resguardo,
sin ahorro,
sin después.

Y yo soy un árbol. 
las 
piedras me besan los pies.
Y
yo soy ridículo,
soy 
incienso, indeciso,
me disuelvo,
me despido 
de todo,
de todo,
de una buena vez.


lunes, 28 de diciembre de 2015

Chalice



She
killed confusion
and offered me 
its blood
to drink
straight from her hands,
and she sang
and she sang.

jueves, 13 de agosto de 2015

Llanto de colibrí



El tlatoani
ha sido poseído;
lo han neuroprogramado
las confusiones a la moda
de la alquimia inversa,
que son fetiches,
abarrotadas coartadas
evitando el asombro crudo -porque
nos enseñan a sumar y restar, pero
no a paladear lo insoportable,
ni a que el terror de lo bello
haga del pecho flor, resignándose
a la más grande fortuna-.

Y
el mariachi loco quiere bailar -que no
le queda de otra-
sobre la ráfaga dilatada,
patrocinada, 
por tres tristes Tony Montanas
de fayuca express -porque nos adiestramos
a deletrear frenología y
a subastar la calma de las brujas enredadas en sí, pero no
a disolvernos en el alcance del oído,
ni a que tanta fragilidad es solo,
solo indicio de tan tersa inmensidad.


miércoles, 6 de mayo de 2015

Mi cena con buda

Me mira
con un par de galaxias 
crispas. 
Casi me avergüenza
no estar más despierto.
Azota la mesa,
con sus manitas
embarradas de mango,
y ya estoy
aquí.



sábado, 25 de abril de 2015

Viaducto



No ha sido relevante
discernir o debatir
si esto es una pecera
o el espacio,
desdoblando hologramas
a la velocidad del neón.

Ya intentarán
convencerme,
de que esto
es un cuarto de hotel.
Cualquier cuarto de hotel,
y que las olas
que ahora nos envuelven
en sus alas de loto,
son los autos
apurados,
transitando el Viaducto, pasada la medianoche.

Que lo intenten, pues,
con ahínco, incluso,
y argumentos sólidos. Acabaremos
por pactar,
más bien,
que de noche
somos polvo, por no decir cenizas
y ya. Y nada más.

No es que te coma chocho,
como tus muslos imperiales proclaman. Pasa
que beso una flor marina, al fondo de la mar,
marina. No es que las medusas me canten,
contando tu historia,
ida y vuelta,
desde el idioma de tus ancestros,
hasta la sal que pediste
en el desayuno.

Y no, la lengua no es metáfora.
De otro modo
no hubiese sido ballena
y toro
a la vez. Piedra, faro y naufragio.
De otro modo
no hubiese sido
serpiente asesina
acariciando tu asfixia. O el torso de un árbol de raíz enredada.
De otro modo
eso no sería
un vestido negro,
levantado
hasta tu cintura. O las sábanas, partituras
anotando tu llanto, sin los bemoles de la cordura.
Ni me habría disuelto
en una parvada de cuervos blancos,
revoloteando,
ahí
donde tu nombre se consume como el humo;
ahí,
donde los tambores mastican al reloj. Ese
que mañana dictará la luz,
el agua, el gas y los tropiezos agotadores del porvenir. Ese
que mañana habrá de omitir la inmensidad de la mar y nos tendrá
discutiendo, irreconocibles, por cualquier angustia. Por eso
ahora no hay piedad
y el coro de trompetas no entiende la guerra, pero sí
la batalla. Como las hienas hijas de puta que nos obligan
a vivir
de su insospechada limosna.

Y no, la lengua no es metáfora. Y las olas
que nos envuelven
en sus alas de loto, también
son autos apurados,
transitando el Viaducto,
pasada la medianoche.


lunes, 20 de abril de 2015

El Mandado






¿Cuándo fue
la última vez
que notaste,
por primera vez,
otra vez,
lo tanto
que se parece
un betabel
a un corazón?







miércoles, 19 de noviembre de 2014

los magos también desaparecen



A veces,
llueve así, como ahora. En silencio--
ruidoso como es--cerrar los ojos
y solo,
solo,
solo
(todo pinche solo),
tan solo
ver estática. Las ganas
de desaparecer (sin morir, claro), 
se amontonan (como quien tropieza en un slam, en noviembre, con una mona en la mano. Y hay quienes sugieren que el ego es un puño apretado). Las ganas
de rendirse ante las olas
de la pulsión. Correr sin reserva o cuidado alguno, sin fingir consideración latente, correr de aquí al nitrógeno espacial. Pasando por el extasis, el horror, el absurdo y la disolución. 

Desaparecer
como el alarido de un chango en metanfetaminas, en la humedad indiferente de la jungla; como los caracoles de humo, de las chicas tristes fumando afuera del metro; como la sal,
en la lengua; como los pliegues
de la lengua, entre
los pliegues de la lengua. Desaparecer,
carajo,
como un cerdo con una granada en la panza, bailando sobre la cuerda floja, de un circo en CNN. Pero se me afloja la boca y con ello la capacidad para contradecirme, o para sopesar las dudas, como margaritas que acarician el pezón, hasta dormir.

En mis pupilas
marchan incendios y convicciones,
el peso bruto del peso bruto, un desplante de noticias y doctrinas
que se hacen
pasar por almohadas (ortopédicas). La melancolía se presenta, a la puerta, como hipoteca y un símbolo tras otro juegan a los encantados, a los crucificado y a los dados.

Quizás sean solo las ansias
por decapitar o ser, al fin, decapitado, pero aun no fumo piedra sobre las cenizas de la carne de cañón. (Esa que los buitres, de toda inclinación, se saborean sin presión). Pero la virgen
nos habla
mamando el lóbulo del oído,
ya tan acostumbrado a ser oído. En silencio--latoso como es--cerrar
los ojos
y solo,
solo
(todo pinche solo),
solo
preguntar
si en esa vasta oscuridad
llamada nosotros, 
aquel municipio que nombramos pecho
está o no habitado por algún diamante.


lunes, 28 de julio de 2014

apenas


Fuimos apenas
un grito,
interrumpiendo
la más densa oscuridad.
Un grito
generoso en su violencia,
brillante,
virulento, frágil
confeti feroz.

Nos van a ahogar, nos
van a ahogar.
Ahí,
donde el absurdo
es el más triste soberano, 
y solo quedarán las lijas.
Ahí, donde la lucidez
no es derroche, y
los pétalos
carecen del filo de navajas
para afeitar
suspiros, de par en par,
con su vértigo bonito.

Fuimos apenas
la costera de una huella,
la costura de una estrella
de mar, pestañita en un lote
baldío. Apenas,
el preludio de un diamante,
arcoíris de aceite
embarrando el pavimento,
un desafiante chiflido, una coartada, un tambaleo.
Apenas,
un chingadazo
al hígado de lo improbable;
bien puesto, bien dado, mal repartido,
y colocado sin remordimiento, 
imposible
de corresponder.


martes, 17 de junio de 2014

Puta Madre (va de nuez)

Este poema, escrito en 2009 sale en mis 'Poemas Perrones pa' la Raza'. Su vigencia se muestra, hasta la fecha, inagotable. Dense las tres. 



Al filo de la miel
se derriten constelaciones
y la ternura
es brutal.

hemos desafiado a las lámparas,
con tus pupilas mantequilla,
y la mar de fluorescencias
vacilando tus pestañas.

la quietud es un himno
pero hace tanto que no dejo de cantar.
mientras te preguntas cosas serias
que nada tienen que ver con el tiempo:

avionazo decapitados Pemex 
narcomenudeo secuestrados Telmex
walmart super k nicotina

defiendo el espacio,
cediendo el territorio,
y llueven flores de colores oscilantes,
y soñamos con rebeliones y semáforos rotos.

un beso quizás,
uno lejos del capital;
una caricia quizás,
una desprovista del pánico:

eta zetas afi
panchitos poetas malditos doritos
banco mundial fmi tlc

considero
que podría escribir
un tremendo poema 
de amor.
solo tomo café,
busco culpables
me fatiga la indignación, y
abrazo la angustia:

'colgó los tenis' 'cenan plomo' 'su último danzón'
crisis deuda inversión
duvalin coca cola ricolino inflación

yo soy menos,
tu más-turbas los rayos del sol;
yo soy más,
tu menos-precias lo inmediato:

pri pan prd 
jumex aeromex dvd
privatización inmigración importación

yo soy menos,
tu más-ticas mi sopa de letras;
yo soy más,
tu menos mal que no regresas:

mexicana mariguana springbreak
pgr pfp ddt
alpura silicona maizena

pero ya
da lo mismo,
y ni un segundo extra les ofrezco
ahora que tengo mil brazos
y sé bailar salsa.

ya
olvida mi nombre
ya
cancela mi servicio
ya
cierra la cortina
ya
borra mi historial:

televisa tv azteca mtv
madonna belanova ketamina
china cocaína china

doce meses sin intereses

-(credencial para votar)
ven, disfruta nuestras rebajas
-(credencial para votar)
doce
meses
sin 
intereses
-(credencial para votar).

Porque:
Al filo de la miel
se derriten constelaciones
y la ternura
es brutal.
que no me canso de tararear
odas a la dulzura, a ritmo de quebradita huasteca ciber-punk,
y de intercambiar mensajes cochinos con la diosa a través
de mi celular.

que no he cesado de
asombrarme
y perder

y perder

y perder

y perder

el aliento.


martes, 8 de abril de 2014

Tumbando caña



No seré
reivindicado. El olvido
tiene muelas
impunes, y
el hidrógeno sabe
guardar silencio,
como una tumba en primavera.
Pero si
alguna vez
has mordido un caramelo en la oscuridad,
ahora mismo
puedes conjurar cómo cruje
cualquier trozo del sol, cualquier
cristal tornasol, cómo cruje, mientras
irradia dulzura
a los dobleces de la lengua. Entonces
le has partido toda su perra madre al buda que encontraste en el camino, y conoces
la naturaleza del cronómetro, y
el vuelo de la golondrina.


viernes, 7 de febrero de 2014

martes, 14 de enero de 2014

A veces siento como que el Hubble me habla



Tu cabeza es una cítara. Justo ahora vibra, maremoto terciopelo de luces certeras. Ni la escuchas, solo retumba la voz sonámbula del público--las ansias de un testigo--que habla sin parar, por puro miedo a perderse en alguna infinitud.

Tu cabeza es una cítara, sus cuerdas ondulando en las manos de una hija bastarda de Ravi Shankar. Ni es su hija, sino la causa de cada constelación, girando el compás del sol en sus yemas. Sus manos recorren escalas, obligando a la luminosidad de la galaxia a bailar quebradita en un cielo abierto que gira entre jazmines coloridos y nubes que recitan lotos al dulce coño de la no-virgen maría. Eclipse, cáliz, la roja risa de un ahora escurridizo. Pero ni la escuchas, tocar, con esos dedos que algunos llaman satélites, porque no vaya a resultar siendo que algún concepto sea un fetiche cómodo.

Tu cabeza es una cítara, hace vibrar las columnas de un templo sobrado, y sus temblores recuerdan, precisan, que tu cabeza ni está en tu cabeza, sino en algún órgano que no por flotar deja de palpitar, en eso llamado espacio. Y no hay obstrucción que valga ante el galope  de elefantes que son tus pupilas al reflejar. Pero ni la escuchas, ni dejas que su áureo silbido recorra tus vértebras, dislocando el ojete GPS que has imputado e impuesto, sin querer insistiendo, a la puta realidad, con tal de no perder la cabeza ni la tierna torpeza de su nombre.

Tu cabeza es una cítara, y finges escándalo, solo porque nadie puede leer las letras del karaoke y porque las canta un androide que nació en una rosa blanca en el bosque de tu (así llamado) pecho.

Tu cabeza es una cítara, y nada ni nadie te va a salvar de su brutal suspensión; no, nada de eso, porque justo ahora estás soñando, apenas.

lunes, 16 de diciembre de 2013

uncertainty



Certain that certain
eyelashes flutter
the entire history of an era,

I've walked these streets,
fearless, regardless
of the so-called state
of affairs.

For I am a poet;
one who is not stalling,
or stalking the skies
to open; merely
a beast
with a tongue,
certain
that my true name
is milk,
spellbound
by the dumbfounding
glitter of awe,

certain
that certain
eyelashes flutter
the entire history

of an era.




lunes, 2 de diciembre de 2013

you



What was once
unblemished,
is now

a heart-shaped stain
in god's eye,
while she fondles
herself;

and you,
darling,
are but her
softest, sweetest
sigh.



viernes, 29 de noviembre de 2013

Photon.


Sure,
we were flying
in space (or was it
"floating", or
was it "falling"?).
Sure,
we thought
we knew what was meant by


"space"

   
          -even as the spectrum
           of mind
           gangbanged time
           impregnating the collision of particles,
           on and
           on,
           with particular textures
           seldom
           recognized as bright
           dreams, rainforest dewdrops
           &
           shooting stars, all
           feverish
           at the seams,
           giggling on the edge of
           a champagne lotus,
           staring back
           at the sun
           beams of crisp stripper
           sweat; ice
           at the bottom
           of a glass, melting
           into clouds upon lips upon lips upon
           dispersing
         


blue.

Sure,
we were flying
in space (or was it
"floating, or
 was it "falling without end"?).




miércoles, 4 de septiembre de 2013

ruleta rusa



Jugué ruleta rusa
con los posibles brillos de su
mirada; los
gajos de su iris
girando, cargados
de balas expansivas. (La
brecha entre el zumbido de mi cierre y, y, y, y
y el párpado vulva celestial
queda
desnuda; es decir
que
la composición química de la saliva dibuja
un laberinto paleolítico casi
real. Diamantina amatista, carnívoro
pétalo de luz eriza
y los coros de perras
ladrando sin collar y sin
motivos. Y
algo de la palabra "amniótico" recuerda al azul,
casi
total). Ya no
sabemos quién dispara, pero
resucito cuál
sol de fayuca, mandala sobre un nopal
--por aquello de que Osiris conlleva al iris; es
elemental--, transitando
entre el cerquitas y el aí
nomás. Occidente,
ese negro hondo de la pupila, tan
azul como el azul donde
los astronautas pierden
la razón, y los
chemos buscan
la nostalgia de un vientre. Materia
oscura, materia
negativa, el sin
fin de la pupila. Y el girar del revolver,
batidora de tormentas confeti astroplus. Arroja,
las pupilas como puntos a conectar
en fichas de dominó sobre la pista para bailar. Nunca
me alcanza para apostar
así. Así,
ahí, así, así,
así, no estoy dispuesto a contar,
a sumar y restar, así,
me juego la tirada
desprovisto de estrategia:
a puro bluff,
y chiste de charlatán.


jueves, 15 de agosto de 2013

Los votos del bodhisattva (especulaciones torno a la liberación del DMT en el cerebro durante el proceso de muerte)





Thump taaahd tss
tum tum tss tpakk,
el break
beat
hace de las suyas, mientras
el tiempo casi
pide perdón. Pero
naaaaaah; no todavía. Algo se
me dijo entre sueños; qué jalada--entiendo--comoquiera
lo onírico persiste
y recurre
cada
noche, y
las dulzuras en corsé, coreando las groserías de un buda de gomitas,
gatilleando al trópico de aquello llamado cerebro, las
pantaletas, bocas, miradas moliendo el engranaje de supuestos, la
modulación exacta del bostezo.
Ni es cierto
que hablando se entiende
la gente. Ni porque el scratch caiga
en el cuarto beat. Hablándoles
me entiendo, acaso; entre injurias
voy pegando piezas. Digo
cada cual me ha otorgado una voz,
otro modo de contar-me,
(mi madre me meció mientras yo
sollozaba toda esa noche con la infección en los oídos)
relatar la historia de mis días,
(mi abuela--ahora sin memoria e insistiendo en que debe salir por cigarros--
me regaló esa primera libreta)
de mi tránsito,
(los mixtapes que en la secundaria le grabé a mis novias)
de mis tristes virtudes y voraces defectos,
(sí, he pagado, dinero que que he ganado escribiendo, por coger)
de mis afectos,
(me confesé con una vagabunda del otro lado de la tina),
de mis deseos--si acaso son míos, y no yo
el objeto de su juego--. Entre la cadencia
de sus ternuras y terrores he visto mi vida parpadear. Como foco
vacilando en falso
en el súper, en el pasillo de bebidas. Entre sus consuelos
y tiranías he ubicado que soy hombre,
solo un hombre, solo
el que ellas han hecho,
moldeado sin querer, con el
borde de sus lenguas, el tiroteo de las palabras y aspiraciones,
bajo el amanecer de incontables muecas, curveando
el pulso de mis apetitos
con la reverberación de algún bramido--con delay
sonidero, por
favorrrrrrrrrr--. Y si acaso
su ferocidad me ha llevado al escondite,
despabila, y sus lágrimas han cortado e infectado
años de mis años, el brío
de sus risas me acompaña, cuando ni lo pido
y son refugio de mi angustias--aquellas cuyo nombre
se me escapa--. Quizás
justo antes de morir, mis ojos se cierren
y no sé tú, pero
yo veré culos,
bailando
en tangas fluorescentes, perreando
bajo
un sol que huele a cerezas. Esos
culos
se sacuden y rebotan, y giran entre el delicado vaho del sudor-vida. Y
las caderas retumban con la brutal fuerza de un gozo
casi tan preciso como incontenible. Vida. Vida mía. Mi vida. Y
sonará, como flor en eclosión
despedazando a colores el sonsonete torpe del cálculo: la voz de Ella,
de Rihanna, de María
Magdalena, Billie, Nina, Celia, y Toña
la Negra y Olga, Delilah y Whitney
declamando que todo--y
cuando ellas dicen "todo" es que es TODO--es mentira. Y
si en ese instante la veo a ella--y sé que será ella, y que ella sabe que es ella, cuando digo ella,
aunque el vértigo la muerda los huesos con sus cuentos de Laura en América--; ella volteará su rostro,
dibujando una sonrisa con labial rosa piruja. Y
entonces, no habrá el sesgo de lo imposible. Solo
entonces, solo,
lo que dura la curva del labio de su amor. Y
de ser así, yo volveré a nacer, a condición
solo
de que lo haga inconfundiblemente, irrefutablemente convencido
de que se vive
solo una vez, y
que la muerte
es
definitiva, tanto
como es total.


jueves, 18 de julio de 2013

el clutch


yo era un Lincoln plateado
tú, una incógnita variable
entre lo inefable y lo hiperpalpable. y
te gusta la gasolina y
la geometría de aquello
que llamas espacio. (ahí
donde brota el contorno indeciso del caracol, la orilla
de tu labio encandilado, el ojo
de la mariposa). Aquel asombro soluble
en esta espesa leche,
cuyas convenciones de la época y los mapas
de evaporación denominan tiempo.

          -tiempo sin vernos
          -tiempo que pasó
                     -que pasé pensando en ti
                                    -pensando en ahora
                                                        -ahorita
                                                        -ahoritita.

mamita. huella de las llantas sobre el pavimento
fresco, candor de luna burlona,
el vaso de tu voz, cristal
quebrado, cortadas que no conocen el mertiolate. Mientras
te muerdes la mano
hecha un nudo,
       
          -dale
dices
          -dale
dices
          -papi
me dices.

yo era un Lincoln plateado
tú un código variable,
entre lo irresoluble y lo hiperpaladeable. Destartalado
brío de caderas fuera de cautiverio. Asientos de piel. Y el verbo
hecho criptograma de una lengua luz,
saliva diamantina. Y sé
que te gusta la gasolina.
Ese químico vapor que todo lo
ilumina. Mi camino lo rondo
con parabrisas roto y
las casetas me hacen los mandados,
la carretera sigue
y yo tengo el pie pesado.