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viernes, 12 de febrero de 2016

Así.




El corazón
es
un chinga tu madre;
es la barranca
donde se arrojan
los conceptos
a morir.

Y la noche
es una selva, esta
selva. Por no decir 
jungla, por no
decir flor, por no decir
ofrenda, sin reserva,
sin resguardo,
sin ahorro,
sin después.

Y yo soy un árbol. 
las 
piedras me besan los pies.
Y
yo soy ridículo,
soy 
incienso, indeciso,
me disuelvo,
me despido 
de todo,
de todo,
de una buena vez.


jueves, 13 de agosto de 2015

Llanto de colibrí



El tlatoani
ha sido poseído;
lo han neuroprogramado
las confusiones a la moda
de la alquimia inversa,
que son fetiches,
abarrotadas coartadas
evitando el asombro crudo -porque
nos enseñan a sumar y restar, pero
no a paladear lo insoportable,
ni a que el terror de lo bello
haga del pecho flor, resignándose
a la más grande fortuna-.

Y
el mariachi loco quiere bailar -que no
le queda de otra-
sobre la ráfaga dilatada,
patrocinada, 
por tres tristes Tony Montanas
de fayuca express -porque nos adiestramos
a deletrear frenología y
a subastar la calma de las brujas enredadas en sí, pero no
a disolvernos en el alcance del oído,
ni a que tanta fragilidad es solo,
solo indicio de tan tersa inmensidad.


miércoles, 19 de noviembre de 2014

los magos también desaparecen



A veces,
llueve así, como ahora. En silencio--
ruidoso como es--cerrar los ojos
y solo,
solo,
solo
(todo pinche solo),
tan solo
ver estática. Las ganas
de desaparecer (sin morir, claro), 
se amontonan (como quien tropieza en un slam, en noviembre, con una mona en la mano. Y hay quienes sugieren que el ego es un puño apretado). Las ganas
de rendirse ante las olas
de la pulsión. Correr sin reserva o cuidado alguno, sin fingir consideración latente, correr de aquí al nitrógeno espacial. Pasando por el extasis, el horror, el absurdo y la disolución. 

Desaparecer
como el alarido de un chango en metanfetaminas, en la humedad indiferente de la jungla; como los caracoles de humo, de las chicas tristes fumando afuera del metro; como la sal,
en la lengua; como los pliegues
de la lengua, entre
los pliegues de la lengua. Desaparecer,
carajo,
como un cerdo con una granada en la panza, bailando sobre la cuerda floja, de un circo en CNN. Pero se me afloja la boca y con ello la capacidad para contradecirme, o para sopesar las dudas, como margaritas que acarician el pezón, hasta dormir.

En mis pupilas
marchan incendios y convicciones,
el peso bruto del peso bruto, un desplante de noticias y doctrinas
que se hacen
pasar por almohadas (ortopédicas). La melancolía se presenta, a la puerta, como hipoteca y un símbolo tras otro juegan a los encantados, a los crucificado y a los dados.

Quizás sean solo las ansias
por decapitar o ser, al fin, decapitado, pero aun no fumo piedra sobre las cenizas de la carne de cañón. (Esa que los buitres, de toda inclinación, se saborean sin presión). Pero la virgen
nos habla
mamando el lóbulo del oído,
ya tan acostumbrado a ser oído. En silencio--latoso como es--cerrar
los ojos
y solo,
solo
(todo pinche solo),
solo
preguntar
si en esa vasta oscuridad
llamada nosotros, 
aquel municipio que nombramos pecho
está o no habitado por algún diamante.


viernes, 26 de septiembre de 2014

Cementerio


En este cementerio
-porque eso es lo que es-,
hay flores diminutas
que bailan chachacha,
flores que deambulan,
buscando con quién platicar.

En este cementerio
-porque así se le dice-,
jadean animales heridos,
con la lengua de fuera.
Tristes sus oídos
recuerdan lo que fue rugir,
así, ante la infinitud
de la chingada,
a sabiendas
de que por casi un segundo
han sido el sol.

En este cementerio
-no hay tiempo para negarlo-,
las ansias son dictadura y
las apuestas
se dejan en un sobre sellado. Y
no por haber olvidado
la dirección,
se deja de enviar.




lunes, 28 de julio de 2014

apenas


Fuimos apenas
un grito,
interrumpiendo
la más densa oscuridad.
Un grito
generoso en su violencia,
brillante,
virulento, frágil
confeti feroz.

Nos van a ahogar, nos
van a ahogar.
Ahí,
donde el absurdo
es el más triste soberano, 
y solo quedarán las lijas.
Ahí, donde la lucidez
no es derroche, y
los pétalos
carecen del filo de navajas
para afeitar
suspiros, de par en par,
con su vértigo bonito.

Fuimos apenas
la costera de una huella,
la costura de una estrella
de mar, pestañita en un lote
baldío. Apenas,
el preludio de un diamante,
arcoíris de aceite
embarrando el pavimento,
un desafiante chiflido, una coartada, un tambaleo.
Apenas,
un chingadazo
al hígado de lo improbable;
bien puesto, bien dado, mal repartido,
y colocado sin remordimiento, 
imposible
de corresponder.


martes, 17 de junio de 2014

Puta Madre (va de nuez)

Este poema, escrito en 2009 sale en mis 'Poemas Perrones pa' la Raza'. Su vigencia se muestra, hasta la fecha, inagotable. Dense las tres. 



Al filo de la miel
se derriten constelaciones
y la ternura
es brutal.

hemos desafiado a las lámparas,
con tus pupilas mantequilla,
y la mar de fluorescencias
vacilando tus pestañas.

la quietud es un himno
pero hace tanto que no dejo de cantar.
mientras te preguntas cosas serias
que nada tienen que ver con el tiempo:

avionazo decapitados Pemex 
narcomenudeo secuestrados Telmex
walmart super k nicotina

defiendo el espacio,
cediendo el territorio,
y llueven flores de colores oscilantes,
y soñamos con rebeliones y semáforos rotos.

un beso quizás,
uno lejos del capital;
una caricia quizás,
una desprovista del pánico:

eta zetas afi
panchitos poetas malditos doritos
banco mundial fmi tlc

considero
que podría escribir
un tremendo poema 
de amor.
solo tomo café,
busco culpables
me fatiga la indignación, y
abrazo la angustia:

'colgó los tenis' 'cenan plomo' 'su último danzón'
crisis deuda inversión
duvalin coca cola ricolino inflación

yo soy menos,
tu más-turbas los rayos del sol;
yo soy más,
tu menos-precias lo inmediato:

pri pan prd 
jumex aeromex dvd
privatización inmigración importación

yo soy menos,
tu más-ticas mi sopa de letras;
yo soy más,
tu menos mal que no regresas:

mexicana mariguana springbreak
pgr pfp ddt
alpura silicona maizena

pero ya
da lo mismo,
y ni un segundo extra les ofrezco
ahora que tengo mil brazos
y sé bailar salsa.

ya
olvida mi nombre
ya
cancela mi servicio
ya
cierra la cortina
ya
borra mi historial:

televisa tv azteca mtv
madonna belanova ketamina
china cocaína china

doce meses sin intereses

-(credencial para votar)
ven, disfruta nuestras rebajas
-(credencial para votar)
doce
meses
sin 
intereses
-(credencial para votar).

Porque:
Al filo de la miel
se derriten constelaciones
y la ternura
es brutal.
que no me canso de tararear
odas a la dulzura, a ritmo de quebradita huasteca ciber-punk,
y de intercambiar mensajes cochinos con la diosa a través
de mi celular.

que no he cesado de
asombrarme
y perder

y perder

y perder

y perder

el aliento.


martes, 8 de abril de 2014

Tumbando caña



No seré
reivindicado. El olvido
tiene muelas
impunes, y
el hidrógeno sabe
guardar silencio,
como una tumba en primavera.
Pero si
alguna vez
has mordido un caramelo en la oscuridad,
ahora mismo
puedes conjurar cómo cruje
cualquier trozo del sol, cualquier
cristal tornasol, cómo cruje, mientras
irradia dulzura
a los dobleces de la lengua. Entonces
le has partido toda su perra madre al buda que encontraste en el camino, y conoces
la naturaleza del cronómetro, y
el vuelo de la golondrina.


viernes, 7 de febrero de 2014

martes, 14 de enero de 2014

A veces siento como que el Hubble me habla



Tu cabeza es una cítara. Justo ahora vibra, maremoto terciopelo de luces certeras. Ni la escuchas, solo retumba la voz sonámbula del público--las ansias de un testigo--que habla sin parar, por puro miedo a perderse en alguna infinitud.

Tu cabeza es una cítara, sus cuerdas ondulando en las manos de una hija bastarda de Ravi Shankar. Ni es su hija, sino la causa de cada constelación, girando el compás del sol en sus yemas. Sus manos recorren escalas, obligando a la luminosidad de la galaxia a bailar quebradita en un cielo abierto que gira entre jazmines coloridos y nubes que recitan lotos al dulce coño de la no-virgen maría. Eclipse, cáliz, la roja risa de un ahora escurridizo. Pero ni la escuchas, tocar, con esos dedos que algunos llaman satélites, porque no vaya a resultar siendo que algún concepto sea un fetiche cómodo.

Tu cabeza es una cítara, hace vibrar las columnas de un templo sobrado, y sus temblores recuerdan, precisan, que tu cabeza ni está en tu cabeza, sino en algún órgano que no por flotar deja de palpitar, en eso llamado espacio. Y no hay obstrucción que valga ante el galope  de elefantes que son tus pupilas al reflejar. Pero ni la escuchas, ni dejas que su áureo silbido recorra tus vértebras, dislocando el ojete GPS que has imputado e impuesto, sin querer insistiendo, a la puta realidad, con tal de no perder la cabeza ni la tierna torpeza de su nombre.

Tu cabeza es una cítara, y finges escándalo, solo porque nadie puede leer las letras del karaoke y porque las canta un androide que nació en una rosa blanca en el bosque de tu (así llamado) pecho.

Tu cabeza es una cítara, y nada ni nadie te va a salvar de su brutal suspensión; no, nada de eso, porque justo ahora estás soñando, apenas.

jueves, 15 de agosto de 2013

Los votos del bodhisattva (especulaciones torno a la liberación del DMT en el cerebro durante el proceso de muerte)





Thump taaahd tss
tum tum tss tpakk,
el break
beat
hace de las suyas, mientras
el tiempo casi
pide perdón. Pero
naaaaaah; no todavía. Algo se
me dijo entre sueños; qué jalada--entiendo--comoquiera
lo onírico persiste
y recurre
cada
noche, y
las dulzuras en corsé, coreando las groserías de un buda de gomitas,
gatilleando al trópico de aquello llamado cerebro, las
pantaletas, bocas, miradas moliendo el engranaje de supuestos, la
modulación exacta del bostezo.
Ni es cierto
que hablando se entiende
la gente. Ni porque el scratch caiga
en el cuarto beat. Hablándoles
me entiendo, acaso; entre injurias
voy pegando piezas. Digo
cada cual me ha otorgado una voz,
otro modo de contar-me,
(mi madre me meció mientras yo
sollozaba toda esa noche con la infección en los oídos)
relatar la historia de mis días,
(mi abuela--ahora sin memoria e insistiendo en que debe salir por cigarros--
me regaló esa primera libreta)
de mi tránsito,
(los mixtapes que en la secundaria le grabé a mis novias)
de mis tristes virtudes y voraces defectos,
(sí, he pagado, dinero que que he ganado escribiendo, por coger)
de mis afectos,
(me confesé con una vagabunda del otro lado de la tina),
de mis deseos--si acaso son míos, y no yo
el objeto de su juego--. Entre la cadencia
de sus ternuras y terrores he visto mi vida parpadear. Como foco
vacilando en falso
en el súper, en el pasillo de bebidas. Entre sus consuelos
y tiranías he ubicado que soy hombre,
solo un hombre, solo
el que ellas han hecho,
moldeado sin querer, con el
borde de sus lenguas, el tiroteo de las palabras y aspiraciones,
bajo el amanecer de incontables muecas, curveando
el pulso de mis apetitos
con la reverberación de algún bramido--con delay
sonidero, por
favorrrrrrrrrr--. Y si acaso
su ferocidad me ha llevado al escondite,
despabila, y sus lágrimas han cortado e infectado
años de mis años, el brío
de sus risas me acompaña, cuando ni lo pido
y son refugio de mi angustias--aquellas cuyo nombre
se me escapa--. Quizás
justo antes de morir, mis ojos se cierren
y no sé tú, pero
yo veré culos,
bailando
en tangas fluorescentes, perreando
bajo
un sol que huele a cerezas. Esos
culos
se sacuden y rebotan, y giran entre el delicado vaho del sudor-vida. Y
las caderas retumban con la brutal fuerza de un gozo
casi tan preciso como incontenible. Vida. Vida mía. Mi vida. Y
sonará, como flor en eclosión
despedazando a colores el sonsonete torpe del cálculo: la voz de Ella,
de Rihanna, de María
Magdalena, Billie, Nina, Celia, y Toña
la Negra y Olga, Delilah y Whitney
declamando que todo--y
cuando ellas dicen "todo" es que es TODO--es mentira. Y
si en ese instante la veo a ella--y sé que será ella, y que ella sabe que es ella, cuando digo ella,
aunque el vértigo la muerda los huesos con sus cuentos de Laura en América--; ella volteará su rostro,
dibujando una sonrisa con labial rosa piruja. Y
entonces, no habrá el sesgo de lo imposible. Solo
entonces, solo,
lo que dura la curva del labio de su amor. Y
de ser así, yo volveré a nacer, a condición
solo
de que lo haga inconfundiblemente, irrefutablemente convencido
de que se vive
solo una vez, y
que la muerte
es
definitiva, tanto
como es total.


jueves, 18 de julio de 2013

el clutch


yo era un Lincoln plateado
tú, una incógnita variable
entre lo inefable y lo hiperpalpable. y
te gusta la gasolina y
la geometría de aquello
que llamas espacio. (ahí
donde brota el contorno indeciso del caracol, la orilla
de tu labio encandilado, el ojo
de la mariposa). Aquel asombro soluble
en esta espesa leche,
cuyas convenciones de la época y los mapas
de evaporación denominan tiempo.

          -tiempo sin vernos
          -tiempo que pasó
                     -que pasé pensando en ti
                                    -pensando en ahora
                                                        -ahorita
                                                        -ahoritita.

mamita. huella de las llantas sobre el pavimento
fresco, candor de luna burlona,
el vaso de tu voz, cristal
quebrado, cortadas que no conocen el mertiolate. Mientras
te muerdes la mano
hecha un nudo,
       
          -dale
dices
          -dale
dices
          -papi
me dices.

yo era un Lincoln plateado
tú un código variable,
entre lo irresoluble y lo hiperpaladeable. Destartalado
brío de caderas fuera de cautiverio. Asientos de piel. Y el verbo
hecho criptograma de una lengua luz,
saliva diamantina. Y sé
que te gusta la gasolina.
Ese químico vapor que todo lo
ilumina. Mi camino lo rondo
con parabrisas roto y
las casetas me hacen los mandados,
la carretera sigue
y yo tengo el pie pesado.



lunes, 21 de enero de 2013

Poema Perrones en la Estela de Luz

Acá va el video del show. Favor de notar el tremendo "Chinga tu madre" que los poemas perrones le dictaron a la estela...


Y acá otro video, en plan beebop, con Onda Road.

y la saga continúa...

lunes, 31 de diciembre de 2012

fiebre


Ella brotó en mí
la flor más rota e improbable.
Fango de palabras ajenas,
cúmulo de una historia
opaca. El terror
como un asco en los bronquios. Y
sus espinas atraviesan mi
pulmón. Llevo dos días así,
sudando en la misma cama, mirando
películas que no quiero ver. (Las películas
me aburren aún más
que los libros). Mi corazón un desecho
radioactivo; casi todo en mí es culero
y ya se ha podrido.

Ella
brotó inadvertida; siempre
anunciada a suspiros. Su cauce
al final del delirio, de la pérdida
de soles girando
a merced de cualquier hijodeputa
que ose un revolver
y la idolatría estúpida suficiente
para creer que sabe dónde
apuntarlo. Oh flor maldita:
todo lo que se ha negado, abyecta, sorda, basura, tiradero, lodo,
mierda, gargajo de cerda en celo, diamante
bestial, he llorado
de nuevo
y de nuevo, cada vez
más viejo
y torpe; cada que pierdo otra máscara
de pequeño narciso narco-emperador de la nada,
de juan camaney siemprellegatarde,
de topogigio las puede todas con su cantinfleo astral,
de pendejo de ocasión en busca de aventón,
de no soy luchador pero le hago a la batalla.

Pero, para recobrar el humor
hay que dejar de ser
el chiste,
me recuerda la fiebre, mientras derrite mi cerebro
arden mis ojos, hierven mis webos
fuera de las cobijas que compré en la terminal
de autobuses.



Ella brotó en mí,
reina: fulgor de imposibles,
cruce de balas perdidas,
choque de químicos
fuera del laboratorio de lo real. Es un aullido
preciso, luna de sudor
en las rocas, sin
limón, a secas. He oído su canto,
brujas,
sus conjuros;
aquellos que no tienen dueño, ni buscan
apropiarse de ni madres. Sus hechizos,
en barata en algún tianguis entre semana, diáfanos, claros,
como el sonido de un estereo Hi-Fi en surround 5.1,
recién instalado en una troca del año, para subirle al volumen machín,
y transitar entre la angustia del año y el llanto.

Y
he llorado:
como prostituta nicaraguense en cuaresma, como monja
desquiciada ante un tribunal retro-futurista, como la niña
ñoña del salón al bajar del autobus con sus moños deshechos, como la madre que no conoces pidiendo un perdón que tampoco conoces, como
la galardonada actriz tras el escándalo en Sábado Gigante, como esposa abandonada por
un par de tragos, como la amante de ocasión que aspiraba a más de lo que ni quería, como sobrina manoseada exhibida en el aparador de Laura en América, como una hermana en un funeral sin dios, como la perra a la orilla de la carretera que muere sola bajo ese cielo azul. Ella brotó en mí,
la oí gritar, sus pétalos desgarrando mi garganta
al salir
la lucidez directa. Y mi boca
la de un animal,
ni siquiera adiestrado por completo; mi hambre
de intermediario, siempre; mi nombre como aquel
escrito en un diario que nadie se roba.


Pero, menos mal que no se inventa
problemas
que no tiene,
me recuerda la fiebre, mientras derrite mis cerebro
arden mis ojos, hierven mis webos
fuera de las cobijas que compré en la terminal
de autobuses.


martes, 4 de diciembre de 2012

El escuadrón



Abrazando un frasquito
de Tonaya,
cualquier jardinera es el vientre
de mamá. Sí,
esa,
la que te pegaba
con el cable
de la tele.

Sí, esa,
tan pronta
para gritar
las chingaderas más crueles, como
para envolverte
en sus brazos y
olvidarte
de ti, en su ternura abismal.
Sí, esa,
la que tenía novios
además de papá. Y ellos
también te pegaban, y no
con el cable de la tele.

Y mira que no es excusa,
culero,
para andar así,
valiendo verga,
así;
pero la nostalgia
(por lo que nunca hubo)
es cabrona.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

el borde


y según el recuento de estadísticas
y datos de laboratorios high-tech,
según los adoradores impunes de la más
elocuente contundencia informativa,
según prominentes científicos
primermundistas de gran actualidad:

no,
no hay talisman
para eludir el diluvio;
ese
que se avecina,
sin rencor
y sin piedad.
no, aclaran,
no hay mantra secreto,
ni mente de sabio yogi desencarnado,
que sirva de balsa
o de paraguas, acaso,
para mantenerse a salvo
del diluvio;
ese
que comenzó
desde antes de antes
de anteayer.

según
estudios calculados,
en base a una semi-infinitud de datos,
según las esferas celestes
y las mamacitas que recitan el clima en milenio tv,
según las más rigurosas observaciones
y confesiones
del maguito sonrics:

no,
no hay escapulario
que aguante la impredecible torpeza
de la muerte;
ni los que brillan en la oscuridad,
ni los de Malverde,
ni los de
la Santa Muerte.
no,
dicen,
no hay novena que te saque del panteón
(como aquellas tarjetas del Monopoly,
para salir
de la carcel,
gratis).

y lo confirma el cadaver del papa, los órganos
putrefactos de tu gurú, las cenizas de huitzilopochtli
y las de alguna miss universo, por si
las dudas. y lo declara
la calavera de Pedro Infante, el cabello de Lenin, el pastillero
de Marilyn Monroe, el hedor en las túnicas
de la madre Teresa, los huesos del Che, la asfixia de Houdini,
y una cucaracha que pisaste sin querer,
ayer.

olvidemos las letras pequeñas del contrato, corazón.
y píntate las uñas, mujer.

agárrate del borde
de la mesa.

el lápiz labial difuminando
los límites
de tu boca,

y esos gemidos
de animal: la pupila de una galaxia
derramada en esta habitación.

     porque no somos todo.
     porque da angustia desaparecer.
     porque la cobardía es avasalladora, y el presente
     solo llega cuando no estamos para estar
     presentes. cuando nos venimos,
     pues, en vez de irnos,
     pues.

agárrate del borde, reina,
de la mesa, perra,
y para bien las nalgas,
que afuera
aún brilla el sol.




martes, 3 de marzo de 2009

puta madre

después de un tiempo, y con cierta resistencia, me tomo la libertad de publicar el siguiente poema...



Al filo de la miel
se derriten constelaciones
y la ternura
es brutal.

hemos desafiado a las lámparas,
con tus pupilas mantequilla,
y la mar de fluorescencias
vacilando tus pestañas.

la quietud es un himno
pero hace tanto que no dejo de cantar.
mientras te preguntas cosas serias
que nada tienen que ver con el tiempo:

avionazo decapitados Pemex
narcomenudeo secuestrados Telmex
walmart super k nicotina

defiendo el espacio,
cediendo el territorio,
y llueven flores de colores oscilantes,
y soñamos con rebeliones y semáforos rotos.

un beso quizás,
uno lejos del capital;
una caricia quizás,
una desprovista del pánico:

eta zetas afi
panchitos poetas malditos doritos
banco mundial fmi tlc

considero
que podría escribir
un tremendo poema
de amor.
solo tomo café,
busco culpables
me fatiga la indignación, y
abrazo la angustia:

'colgó los tenis' 'cenan plomo' 'su último danzón'
crisis deuda inversión
duvalin coca cola ricolino inflación

yo soy menos,
tu más-turbas los rayos del sol;
yo soy más,
tu menos-precias lo inmediato:

pri pan prd
jumex aeromex dvd
privatización inmigración importación

yo soy menos,
tu más-ticas mi sopa de letras;
yo soy más,
tu menos mal que no regresas:

mexicana mariguana springbreak
pgr pfp ddt
alpura silicona maizena

pero ya
da lo mismo,
y ni un segundo extra les ofrezco
ahora que tengo mil brazos
y sé bailar salsa.

ya
olvida mi nombre
ya
cancela mi servicio
ya
cierra la cortina
ya
borra mi historial:

televisa tv azteca mtv
madonna belanova ketamina
china cocaína china

doce meses sin intereses

-(credencial para votar)
ven, disfruta nuestras rebajas
-(credencial para votar)
doce
meses
sin
intereses
-(credencial para votar).

Porque:
Al filo de la miel
se derriten constelaciones
y la ternura
es brutal.
que no me canso de tararear
odas a la dulzura, a ritmo de quebradita huasteca ciber-punk,
y de intercambiar mensajes cochinos con la diosa a través
de mi celular.

que no he cesado de
asombrarme
y perder

y perder

y perder

y perder

el aliento.