viernes, 12 de febrero de 2016

Así.




El corazón
es
un chinga tu madre;
es la barranca
donde se arrojan
los conceptos
a morir.

Y la noche
es una selva, esta
selva. Por no decir 
jungla, por no
decir flor, por no decir
ofrenda, sin reserva,
sin resguardo,
sin ahorro,
sin después.

Y yo soy un árbol. 
las 
piedras me besan los pies.
Y
yo soy ridículo,
soy 
incienso, indeciso,
me disuelvo,
me despido 
de todo,
de todo,
de una buena vez.