martes, 8 de abril de 2014

Tumbando caña



No seré
reivindicado. El olvido
tiene muelas
impunes, y
el hidrógeno sabe
guardar silencio,
como una tumba en primavera.
Pero si
alguna vez
has mordido un caramelo en la oscuridad,
ahora mismo
puedes conjurar cómo cruje
cualquier trozo del sol, cualquier
cristal tornasol, cómo cruje, mientras
irradia dulzura
a los dobleces de la lengua. Entonces
le has partido toda su perra madre al buda que encontraste en el camino, y conoces
la naturaleza del cronómetro, y
el vuelo de la golondrina.


martes, 14 de enero de 2014

A veces siento como que el Hubble me habla



Tu cabeza es una cítara. Justo ahora vibra, maremoto terciopelo de luces certeras. Ni la escuchas, solo retumba la voz sonámbula del público--las ansias de un testigo--que habla sin parar, por puro miedo a perderse en alguna infinitud.

Tu cabeza es una cítara, sus cuerdas ondulando en las manos de una hija bastarda de Ravi Shankar. Ni es su hija, sino la causa de cada constelación, girando el compás del sol en sus yemas. Sus manos recorren escalas, obligando a la luminosidad de la galaxia a bailar quebradita en un cielo abierto que gira entre jazmines coloridos y nubes que recitan lotos al dulce coño de la no-virgen maría. Eclipse, cáliz, la roja risa de un ahora escurridizo. Pero ni la escuchas, tocar, con esos dedos que algunos llaman satélites, porque no vaya a resultar siendo que algún concepto sea un fetiche cómodo.

Tu cabeza es una cítara, hace vibrar las columnas de un templo sobrado, y sus temblores recuerdan, precisan, que tu cabeza ni está en tu cabeza, sino en algún órgano que no por flotar deja de palpitar, en eso llamado espacio. Y no hay obstrucción que valga ante el galope  de elefantes que son tus pupilas al reflejar. Pero ni la escuchas, ni dejas que su áureo silbido recorra tus vértebras, dislocando el ojete GPS que has imputado e impuesto, sin querer insistiendo, a la puta realidad, con tal de no perder la cabeza ni la tierna torpeza de su nombre.

Tu cabeza es una cítara, y finges escándalo, solo porque nadie puede leer las letras del karaoke y porque las canta un androide que nació en una rosa blanca en el bosque de tu (así llamado) pecho.

Tu cabeza es una cítara, y nada ni nadie te va a salvar de su brutal suspensión; no, nada de eso, porque justo ahora estás soñando, apenas.

lunes, 16 de diciembre de 2013

uncertainty



Certain that certain
eyelashes flutter
the entire history of an era,

I've walked these streets,
fearless, regardless
of the so-called state
of affairs.

For I am a poet;
one who is not stalling,
or stalking the skies
to open; merely
a beast
with a tongue,
certain
that my true name
is milk,
spellbound
by the dumbfounding
glitter of awe,

certain
that certain
eyelashes flutter
the entire history

of an era.




lunes, 2 de diciembre de 2013

you



What was once
unblemished,
is now

a heart-shaped stain
in god's eye,
while she fondles
herself;

and you,
darling,
are but her
softest, sweetest
sigh.



viernes, 29 de noviembre de 2013

Photon.


Sure,
we were flying
in space (or was it
"floating", or
was it "falling"?).
Sure,
we thought
we knew what was meant by


"space"

   
          -even as the spectrum
           of mind
           gangbanged time
           impregnating the collision of particles,
           on and
           on,
           with particular textures
           seldom
           recognized as bright
           dreams, rainforest dewdrops
           &
           shooting stars, all
           feverish
           at the seams,
           giggling on the edge of
           a champagne lotus,
           staring back
           at the sun
           beams of crisp stripper
           sweat; ice
           at the bottom
           of a glass, melting
           into clouds upon lips upon lips upon
           dispersing
         


blue.

Sure,
we were flying
in space (or was it
"floating, or
 was it "falling without end"?).




lunes, 23 de septiembre de 2013

de pasadita



Eres el fantasma de tu propia hambre;
el spam de algo llamado cabeza.
Eres amatista hi-fi en el fondo de algún mar;
el fulgor de un mañana que canceló de última hora.
Eres la canija claridad que sigue a los temblores;
una sonorámica cachetada sin código de barras.
Eres lo que diga el doctor;
un casi casi y ya merito.